Breve

Es raro ordenar palabras cuando tantas cosas pasan por el cuerpo. Las sensaciones se van perdiendo entre lo material y lo cotidiano, entre la mente codificante y el deseo de la permanencia, conexión hexagonal.

De lo que viví este último tiempo, recuerdo el olor a leche de soja calentita y a tomillo fresco en la montaña. El impacto congelante cuando salí de bailar en pleno sudor. El sabor del curry y del risotto. Cuando a Matilde la lamió una vaca y a Elide presentando el show. La sensación del golpe eléctrico. La conexión con Anita, la importancia de hablar inglés. Saberme siendo leída explícitamente. La emoción y miedo que eso me da. El revoltijo en el pecho.

Me quedo con la calma inquietante de la decisión.

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