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Lo retomé hoy

El miedo se ubica en el lado medio derecho de mi torso. La ansiedad que una vez adjudiqué a mi cabeza hoy se posiciona en mi panza. Un meme que dice que no entiendo como le adjudicaron al corazón la capacidad de sentir cuando bien sabemos que es la panza la que manifiesta todos nuestros sentires. Capaz que antes pensaban que en la panza estaba en corazón, de medicina de medioevo no tengo muchas ideas. Tampoco se donde surgió la idea del corazón. Había un video de Struthless que hablaba de los corazones pero es tan australiano y habla tan rápido que a veces me pierdo. El corazón está en todos lados: en los me gusta que nos damos, en el punto de la firma de Miley Cyrus, en los diarios íntimos rosados que te regalaban en los cumpleaños, en tarjetas de San Valentín, en bombones, había una página que se llamaba We heart it que era como un Pinterest de otros tiempos y ahora es una página para editar fotos. O app. Ahora todo es una app. Busco en Google play corazón y aparecen un montón de im...

Te deseo

Te deseo que 50 hormigas te piquen en los tobillos y que ninguna crema lo calme. Te deseo que te quemes con el sol toda la parte de atrás de las rodillas y la pulpita atrás de la axila. Te deseo que cuando tiendas la ropa afuera, venga un viento fuertísimo y se te caiga toda al piso. Te deseo que te quedes sin papel higiénico. Te deseo que se te atrase un vuelo, no llegues a la conexión y tengas que esperar 12 horas al próximo. Te deseo que se te abra la bolsa de basura orgánica en la escalera. Te deseo que se te caiga el celular al water. Te deseo que te quedes sin arroz. Te deseo que te olvides de las llaves adentro. Te deseo que tengas la panza llena de pedos y no quieran salir.  Sin embargo y aún mas, te deseo que cuando salgas de tu casa, esa brisita fresca te despierte y te haga respirar mejor. Te deseo que encuentres un billete de mil en el piso. Te deseo que siempre tengas yerba para tomar mate. Te deseo que te dejen entrar gratis. Te deseo que puedas admirar una casca...

Sal de mar

Se tocó el pecho pegajoso de la sal del mar. Se tocó los brazos como se tocaba cuando percibía lo que la rodeaba, cuando la consciencia del estoy acá la invadía. Primero se miraba las manos y después se tenía que tocar como recordatorio de la percepción. Despues de recorrer los brazos fue a su panza, masajeando esos intestinos ardientes y revoltosos que no la dejaban en paz. El desconocimiento de qué era lo que estaba pasando la ponía en alerta y se sentía atrapada en esa sensación de llenura y malestar. ¿Qué mierda quería sacar de dentro de ella? Miró el mar cristalino que se movía pacífico y una vez más se fascinó con los cuerpos semidesnudos al sol. Las señoras de 70 años que se redondeaban hacia abajo, los hombres peludos y panzudos con su piernas finas, las personas que parecían salidas de revistas, las que dieron a luz y las que estaban por hacerlo. Los cuerpos infantiles jugando en la arena con las piernas paspadas del roce. Llenos de protector solar. Miró los cuerpos con una e...

Movimiento de lavavajillas

Después del corte merienda quiso lavar los vasos de plástico que habían utilizado les niñes para reutilizarlos, pero aparentemente iba en contra de las leyes de la higiene. Miró aterrada a su supervisora, ella había hecho todo el esfuerzo posible, los había lavado con jabón y secado apropiadamente, pero seguían siendo inutilizables. Qué complicades que son les europees, o más que complicades ¿por qué se hacían problema? Estaban limpios y si algún germen lograba vivir entre las humedades de los vasos, al menos iban a tener más anticuerpos en el futuro. Descubrió entonces que los vasos debían de ser puestos en el lavavajillas, pero ella tampoco sabía si era posible ya que las altas temperaturas reducirían notoriamente la vida útil de un vaso de plástico. El mundo del reciclaje estaba haciendo estragos en el camino hacia la reducción del consumo de plástico, la comodidad de tener la basura diferenciada apoyando los hábitos de consumo. Se sintió un poco desesperanzada, si en un país de pri...

Decidir

¿Cuándo comienza la vida ideal? O mejor dicho ¿Cuándo comienzan los pasos que nos llevan hacia ella? Hay algo que me dice que hay más, que hay otra manera de vivir y  para ello, tengo que tomar ciertos pasos hacia. Pero a la vez ¿Dónde está la organicidad? Si hago lo que pienso que sería adecuado para mi, más allá de que no sea mi primer impulso y me tenga que obligar a hacerlo, sería ser consecuente con el sentir? Y acá me quedo girando en un bucle eterno entre el sentir y el pensar, como si fueran cosas separadas. La verdad es que aún no lo se si lo son, se que el cuerpo siente y que la mente se encarga de decodificar que es eso que pasa, o así lo vivo. Mi sentir, por momentos, es más racional de lo que quiero que sea. Esta sería una cosa o a entender o a intentar lentamente modificarlo, porque debe ser interesante sentir sin códigos, sin precauciones, sin barreras. Y no hablo sólo de amor romántico, hablo del enojo, de la tristeza, de la furia, de la felicidad y de los miles de ...

Breve

Es raro ordenar palabras cuando tantas cosas pasan por el cuerpo. Las sensaciones se van perdiendo entre lo material y lo cotidiano, entre la mente codificante y el deseo de la permanencia, conexión hexagonal. De lo que viví este último tiempo, recuerdo el olor a leche de soja calentita y a tomillo fresco en la montaña. El impacto congelante cuando salí de bailar en pleno sudor. El sabor del curry y del risotto. Cuando a Matilde la lamió una vaca y a Elide presentando el show. La sensación del golpe eléctrico. La conexión con Anita, la importancia de hablar inglés. Saberme siendo leída explícitamente. La emoción y miedo que eso me da. El revoltijo en el pecho. Me quedo con la calma inquietante de la decisión.

Hasta que se acabe la batería

Demasiados movimientos en mi pecho e intento hacerme responsable porque decidí este presente. En este viaje me está siendo difícil encontrar los momentos para escribir, para encontrarme con mi idioma y plasmar unas palabras en un papel, o incluso en la facilidad de la computadora. Estoy aprendiendo un nuevo idioma y hablo generalmente en otro que tampoco es mi lengua madre. Quizás por esto dibujo.  Estos días no he parado de dibujar y al escribirlo mis oídos deciden convidarme con un tinnitus. ¿Qué significará? El miedo de salirme de mis líneas, de pintar más allá del borde. A veces me gustaría viajar por el mundo pintando murales, de esas deseos teñidos y basados en ideales. Nunca pinté un mural en mi vida, lo sabemos todes. Una vez puse mis manos con pintura en una obra de arte colectiva que ahora no existe más. Te debés de re insolar pintando murales y yo estoy re blanca y soy re propensa a la insolación. Aunque ahora me baño en el mar. Tengo la alerta que indica que me queda po...